Será una noche dedicada a repasar la historia de la banda, reafirmar su identidad sonora y compartir la celebración con su público.
Un poco de historia
Desde Lanús, en 2006, un grupo de amigos decidió tomarse el rock como destino y no como plan alternativo. Así nació BETELGEUSE, hoy simplemente BETEL para quienes los siguen de cerca: una banda forjada en escenarios, rutas y amplificadores al máximo.
El nombre original viene de la estrella Betelgeuse, una de las más brillantes del cielo. Con el tiempo, el público los rebautizó BETEL: más directo, más crudo, más rock.
En estudio dejaron dos discos clave: Inercia (2011), su carta de presentación, y La ternura de las bestias (2015), donde profundizaron su identidad mezclando fuerza y sensibilidad. Hoy presentan su tercer álbum, del que ya adelantaron tres canciones con videoclips, mostrando una etapa de madurez sin perder la energía del vivo.
Sus canciones hablan de resiliencia, de volver a levantarse y encontrar belleza incluso en la caída. A casi veinte años del comienzo, BETEL es más que una banda: es amistad, constancia y rock hecho desde abajo. Y la historia sigue.
























