El próximo viernes 7 de agosto, Bithouse inaugurará la exposición El disfraz más pequeño del mundo, una muestra del artista Manuel Molina que se presentará en la Office Gallery.
La propuesta cuenta con curaduría y producción de Capital Creativo EGC y se incorpora a la agenda de artes visuales del espacio, que continúa promoviendo el encuentro entre artistas contemporáneos y el público.
La exposición que constituye la 14ª edición del ciclo de Artes Visuales de Bithouse, parte de una idea tan simple como inquietante: lo falso ya no necesita esconderse. Lejos de funcionar como un engaño, aparece aquí como un acuerdo explícito, una superficie cuya artificialidad reconocemos y que, sin embargo, aceptamos sin resistencia. En ese gesto, lo falso deja de oponerse a lo verdadero para convertirse en una forma posible de producir sentido.
Dibujos, pinturas, piezas objetuales y una propuesta instalativa, pensada exclusivamente para la sala, constituyen el conjunto de obras a través del cual Molina trabaja intervenciones y desplazamientos mínimos: gestos que no transforman los objetos por completo, pero alteran cómo los leemos. El objeto sigue siendo el mismo y, sin embargo, ya no se deja leer igual. Ese pequeño corrimiento activa una zona ambigua donde lo absurdo, lo lúdico y lo crítico conviven. No hay engaño: hay señal.
Para Manuel la representación ya no imita al mundo: lo anticipa, lo provoca, lo vuelve posible. Lo que aparece es una experiencia compartida: algo que sabemos que no es del todo real y que, aun así, decidimos sostener. Como en el juego, donde la ficción se habita. El espectador es invitado a participar de una ficción que sabe que es tal, pero que igual decide sostener.


























