En medio del paisaje serrano cordobés, hay un rincón donde el otoño se vive distinto: entre árboles centenarios, cielos con cóndores y cascadas escondidas. Charlamos con el equipo de Planetizar, un proyecto que propone reconectar con la naturaleza a través de experiencias únicas en la montaña.
“¡El otoño es nuestra temporada favorita! Imagínate caminar entre montañas con distintos colores, con ese aire fresco que hace que cada trekking sea pura energía” expresó Javier, de Planetizar.
Diseñan propuestas para que vivas la montaña como nunca antes:
Trekking con cóndores: Caminamos por senderos secretos donde estos gigantes del cielo nos acompañan.
Cabalgatas al atardecer: Para ver cómo los cerros se pintan de colores fuego.
Yoga entre árboles: Clases al aire libre con ese silencio que solo se encuentra en altura.
Nuestro refugio: Después de la aventura, te espera un lugar cálido con comida casera y esas historias que solo se cuentan alrededor del fuego.
Consultado sobre la experiencia más elegida por los visitantes, Javier no duda: “¡Sin duda el combo “Bosque de Tabaquillos + Cascada de los Lampazos”! La gente vuelve enamorada”
En esta experiencia se recorre el mágico Bosque de Tabaquillos, donde se camina entre árboles abuelos y se puede tocar el “llamador de sueños”, un ejemplar de más de 700 años. Luego de una caminata por quebradas, se accede a una cascada escondida: un salto de agua cristalina que invita a los más valientes a zambullirse, aunque el agua sea helada.
Para Planetizar, cada estación tiene su encanto, y por eso diseñan actividades adaptadas a cada momento del año:
- Otoño (abril-junio): Ideal para fotos épicas. Los senderos están empezando a cambiar sus colores y los cóndores se ven mejor que nunca.
- Invierno (julio-septiembre): Para valientes. La montaña se pone dramática con neblina, y en ocasiones nieve y después del trekking te espera un chocolate caliente en el refugio que te volverá a la vida.
- Primavera (septiembre-noviembre): Hacemos yoga entre flores silvestres y los arroyos bajan llenos de agua. Todo florece, hay cabalgatas, hay fogatas con historias.
- Verano (diciembre-marzo): Aventuras con chapuzón incluido. Las cascadas están llenas y hacemos picnic en los ríos y cascadas.
“La cosa se pone seria (pero divertida): Noche de estrellas + fogón. Salimos con linternas frontales para ver la Vía Láctea desde el mirador, y después asado bajo las estrellas También tenemos clásicos que no fallan: trekking por la montaña nevada, taller de fotografía invernal y un día completo en el refugio, ideal para familias” expresó
Planetizar no ofrece solo aventuras, sino instantes de conexión profunda: con la naturaleza, con otros y con uno mismo. Este otoño, el bosque, la montaña y el fuego están listos para recibirte.
¿Te vas a quedar con las ganas?
Por: Carolina Badano






















