Organizado por la Secretaría de Cultura Provincial y la Municipalidad de Concepción del Uruguay, esta presentación es parte de un esfuerzo por fomentar la cultura local y ofrecer espectáculos de calidad a la comunidad.
La música sinfónica tiene un papel fundamental en la cultura de cualquier sociedad. Es una forma de expresión que une a las personas, y en esta ocasión, la Sinfónica de Entre Ríos busca ofrecer una noche llena de armonía y emoción. Es una maravillosa oportunidad para disfrutar de una experiencia cultural enriquecedora y formar parte del vibrante panorama artístico de Concepción del Uruguay.
En este concierto se interpretará la monumental 9ª Sinfonía de L.V. Beethoven, una obra considerada patrimonio cultural universal. La dirección artística estará a cargo del Mtro. Luis Gorelik y contará con la participación especial de José Miguel Rodilla como director musical invitado.
Para la ejecución de esta sinfonía, actuarán el Coro Estable Municipal de Concepción del Uruguay, bajo la preparación coral de Juan Lacava, junto a las voces solistas de Laura Polverini (soprano), Betina Briasco (mezzosoprano), Andrés Mernes (tenor) y Fernando Morello (barítono).
Sobre la obra La Novena Sinfonía de Beethoven
Beethoven fue una figura que, en una época revolucionaria, trastocó las normas musicales y creó nuevos paradigmas, convirtiéndose en el símbolo del genio individual y el artista rebelde. La Novena Sinfonía es una obra asombrosamente radical que celebra, paradójicamente, la unidad de la humanidad con un vasto y abarcador abrazo. Su arco narrativo fundamental transita del caos y la lucha a la serenidad y el júbilo.
El compositor se sintió profundamente conmovido por la visión extática de la oda An die Freude (A la Alegría) de Friedrich Schiller, publicada en 1785, y abordó la idea de ponerle música durante décadas antes de dedicarse intensamente a la composición. Terminó esta monumental sinfonía en marzo de 1824, estrenándose en Viena el 7 de mayo de ese mismo año, en el recordado concierto donde el sordo compositor tuvo que ser girado para ver los tumultuosos aplausos que no podía oír.
La sinfonía comienza con una silenciosa expectación en el primer movimiento, del cual surge violentamente un tema elemental que sugiere mitos de la creación. El orden habitual es alterado con la colocación de un oscuro y concentrado Scherzo en segundo lugar, cuya insistencia contrasta con un elegante himno.
El tercer movimiento, un Adagio lento y apacible, ofrece un equilibrio sereno a las “furias” precedentes, desarrollando dos temas a través de sofisticadas variaciones. El caos retorna al inicio del cuarto movimiento antes de la introducción de las voces, la innovación más evidente de Beethoven.
















