Esta región, con su clima y condiciones de suelo, es ideal para el cultivo de olivares que producen algunos de los aceites de oliva extra virgen más reconocidos mundialmente.
La similitud con el entorno mediterráneo propicia la creación de productos de alta calidad que destacan en el mercado internacional.
Los olivares en el sudoeste bonaerense dan frutos excepcionales que se transforman en un aceite de oliva extra virgen de sabor inigualable. Esta producción no es solo un proceso agrícola; es un arte que combina tradición y técnica moderna. Las fincas de la región invitan a los visitantes a conocer cada paso de este proceso a través de recorridos guiados que ilustran la producción, desde la recolección hasta el embotellado.
Los turistas y locales pueden explorar estas fincas, donde se ofrecen experiencias de degustación que permiten apreciar la diversidad de sabores que ofrece el aceite de oliva. Las visitas son una excelente oportunidad para aprender sobre las distintas variedades de aceitunas y las técnicas de extracción que se utilizan para resaltar las características de cada producto.
Estilo Oliva: innovación sustentable
En Coronel Dorrego, Estilo Oliva impulsa prácticas responsables e innovadoras en el manejo de olivares. “Somos un emprendimiento familiar olivícola, que integra producción primaria de olivo virgen extra y experiencias de oleoturismo orientadas al turismo regional, nacional y educativo” , detalló Maria Ana Ecke, ingeniera agrónoma y propietaria de la finca.
Un sitio donde el aceite es puente entre conocimiento, sustentabilidad y comunidad.
Finca Nobles Caciques: aceite premiado y viñedos
A 14 kilómetros de Bahía Blanca, Finca Nobles Caciques combina el cultivo de olivares y viñedos. Con filosofía sustentable y premios nacionales, ofrece tienda, espacio gastronómico y catas guiadas de aceite y vino.
“La cercanía al mar, la alternancia de temperatura, las horas de frío y calor, los nutrientes del suelo, el clima seco y ventoso logran aceites de oliva de excelentes atributos, aromas y sabores, y una calidad superlativa”, detallaron.
Quienes la visitan aprenden a reconocer atributos sensoriales mientras degustan productos locales en un paisaje abierto y sereno.
Olivares de las Sierras: aromas serranos y experiencias familiares
En Tornquist, Olivares de la Sierra nació como proyecto académico y se consolidó como referencia del turismo rural serrano. “Un emprendimiento familiar, un sueño que comenzó allá por 2012 y pudo concretarse en 2016.
Con aciertos y errores, mucho trabajo y dedicación, en 2021 logramos obtener nuestro primer aceite, una edición especial que llegó a manos de quienes nos ayudaron a concretar nuestro sueño”, contaron. La finca ofrece recorridos guiados por la plantación, catas con maridajes de quesos artesanales, panes caseros y chocolates, y picnics en el corazón del olivar.
En la boutique se pueden adquirir aceites premium, cosmética natural y artesanías regionales.
Capilla Nuestra Señora del Olivo: espiritualidad entre campos
En Faro, partido de Coronel Dorrego, la antigua vivienda del cambista ferroviario fue restaurada y convertida en capilla en 2015. Allí, la imagen de la Virgen del Olivo preside. El sitio permite conocerlo en profundidad a través de visitas guiadas con recorrido histórico y Vía Crucis.
Cada cuarto domingo del mes se celebra misa y, en Semana Santa, celebraciones especiales. Un punto de recogimiento dentro del circuito productivo.
Cada visita deja entrever que detrás de cada botella hay mucho más que un producto. Hay historias de trabajo, arraigo y proyectos que crecieron junto a la tierra.
Un plan diferente de viajar, conocer y experimentar en la provincia de Buenos Aires.



























