Una mujer en coma, un grupo de amigos y un celular que revela más de lo esperado: la trama avanza entre el humor, el desconcierto y las preguntas incómodas.
La historia comienza con un hecho inesperado: Leticia cae en coma tras sufrir un accidente. En la clínica, su círculo más cercano se reúne para acompañarla, pero lo que parecía un momento de preocupación pronto se transforma en algo mucho más complejo.
Entre los presentes hay perfiles tan distintos como un abogado sin escrúpulos, una médica al borde del colapso, una amiga con espíritu libre y un agente inmobiliario difícil de tolerar. En medio de la incertidumbre, deciden revisar el celular de Leticia para intentar entender qué ocurrió.
Ese gesto abre una puerta inesperada. Una aplicación de encuentros casuales deja al descubierto una faceta desconocida de su vida, generando sorpresa, morbo y también incomodidad. A medida que avanzan en esa “investigación”, las situaciones se vuelven cada vez más absurdas y descontroladas.
Lo que emerge no es solo una versión desconocida de Leticia, sino también las propias contradicciones y prejuicios del grupo. La historia combina humor y tensión para plantear preguntas sobre la intimidad, los límites y cuánto se conoce realmente a quienes se quiere.
Con un tono irreverente y situaciones desbordadas, la obra propone reírse de lo incómodo mientras interpela al espectador sobre los vínculos, la privacidad y las decisiones personales.



























