El recorrido comenzó el 21 de agosto en Chile y llegará al Teatro Colón como parte de una celebración de uno de los discos más emblemáticos de su carrera.
Con un concierto en el reconocido Teatro Municipal de Santiago de Chile, el pasado 23 de agosto Gustavo Santaolalla comenzó la etapa latinoamericana del “Ronroco Tour”, gira mundial con la que el artista festeja el 25° aniversario de su icónico disco. Esta serie de conciertos tendrá su momento cumbre el 21 de septiembre, cuando se presente en el mejor entorno para disfrutar de este espectáculo en toda su dimensión: el escenario del Teatro Colón.
Figura central de la música contemporánea, Santaolalla es uno de los artistas latinoamericanos más influyentes a nivel global. Su trayectoria abarca más de cinco décadas y ha sido distinguida con algunos de los máximos reconocimientos de la industria: dos premios Oscar a la Mejor Banda Sonora Original por Brokeback Mountain y Babel, múltiples premios Grammy y Latin Grammy, y una extensa lista de galardones que consolidan su lugar como referente indiscutido de la música internacional.
Ronroco regresa no como una pieza del pasado, sino como una obra viva. Un territorio sonoro que sigue resonando, abriendo preguntas, invitando a escuchar de otro modo.
Santaolalla es, desde hace décadas, una figura clave para comprender la proyección internacional de la música latinoamericana. Su recorrido ha sido reconocido con dos premios Oscar a la Mejor Banda Sonora Original por Brokeback Mountain y Babel. Sin embargo, más allá de los galardones, su singularidad reside en la construcción de un lenguaje propio, donde lo ancestral y lo contemporáneo conviven sin jerarquías.
En ese camino, Ronroco ocupa un lugar central. El álbum —nombrado a partir del instrumento andino que Santaolalla adopta como eje expresivo— despliega una estética despojada, íntima y profundamente evocadora. Lejos de los grandes arreglos, cada pieza parece respirar en un tiempo propio, suspendido, donde el silencio adquiere un rol tan protagónico como el sonido. Esa búsqueda, que en su momento resultó disruptiva, terminó por delinear una identidad sonora inconfundible.
Con los años, esa misma identidad sería la puerta de entrada a nuevos territorios. La música de Ronroco no sólo consolidó una voz artística, sino que abrió el camino hacia el universo audiovisual.

























