El 28 y 29 de marzo a las 17 hs, Paraíso Club, comunidad de artes escénicas, presenta Centroamérica, la nueva obra del reconocido colectivo mexicano Lagartijas tiradas al sol.
Con más de veinte años de trayectoria, Lagartijas tiradas al sol es uno de los colectivos escénicos más relevantes del presente. Su trabajo, centrado en acontecimientos de la realidad y en la búsqueda de un lenguaje teatral propio para abordar la historia de los territorios que habitan, se convirtió en referencia en Latinoamérica y el mundo.


Centroamérica es un proyecto de investigación artística que se manifiesta tanto en formato teatral como editorial. A partir de un extenso recorrido por la región, el grupo se aproxima a un territorio históricamente ignorado por México. La puesta en escena propone una mirada sobre el presente centroamericano basada en la experiencia directa.
Luisa Pardo, actriz y coordinadora del colectivo, explica: “Comenzamos pensando en una región del mundo que desconocíamos, una que nos quedaba muy cerca y muy lejos a la vez. Viajamos, leímos, preguntamos y escuchamos. Queríamos hacer un libro y una obra de teatro sobre ese encuentro, pero todo tomó un rumbo inesperado cuando conocimos a María y nos pidió ayuda dentro del país que la vio nacer, al que ahora no puede volver”.
“América Central no forma parte de nuestro imaginario. Son siete países atravesados por estigmas, migraciones, dictaduras recurrentes, intervenciones extranjeras y también destinos turísticos de ensueño. Somos vecinos distantes, porque en México siempre miramos hacia el norte”, agrega.
Por su parte, Lázaro G. Rodríguez, actor y coordinador, señala: “Nuestros proyectos abordan la política como una forma de poner ciertos temas sobre la mesa. Hemos querido que el teatro sea toma de conciencia. Centroamérica es un intento más de cerrar la brecha entre el arte y la vida”.


Para el público argentino, Lagartijas tiradas al sol propone un teatro íntimo, político y provocador. Abre preguntas sobre los límites entre ficción y realidad, verdad y mentira, y el arte como posibilidad de reconstrucción histórica.
La producción forma parte del modelo de Paraíso Club, una comunidad que convierte al público en productor del hecho artístico. A través de una membresía accesible, sus integrantes financian una obra mensual y participan del proceso creativo mediante talleres, encuentros y debates. En esta oportunidad, el proyecto expande sus fronteras con artistas internacionales en articulación con el teatro público.























