El grupo construye un relato musical donde tradición, imaginación y paisaje se entrelazan en canciones de fuerte impronta regional.
Desde la provincia de Salta, New Rusia a la Vinagré presenta el lado A de El Señor de los Cerrillos, un nuevo trabajo discográfico que forma parte de un ambicioso álbum doble inspirado en los paisajes, personajes y relatos de su tierra natal.
New Rusia a la Vinagrét es el proyecto del salteño Horacio Corimayo, que revisita su autodenominado “cerrillian sad folk”. Y hoy se encuentra presentando la primera parte de su nuevo disco “El Señor de los Cerrillos (Lado A)”. Un álbum que se divide en dos lados y que celebra la obra vintage, desde la idea del formato como también desde el registro y la producción sonora, donde su impronta apela a una conexión real con las personas que acuden a ella.
“El Señor de los Cerrillos” es un tributo a un viejo vinilo o un rescatado cassette, donde hay dos caras que conllevan un arte laborioso de antaño, con un proceso mental fino en su curación y una demanda de atención melómana en su escucha.
New Rusia a la Vinagrét fija el rumbo de una escena indie salteña en constante cambio y, desde lo musical y su producción, la nueva obra se pasea por un marcado espacio de tonadas y entonaciones pop que envuelven los oídos de nostalgia. Letras que desnudan un eterno desandar amoroso, siempre acompañadas de una peculiar destreza con la guitarra criolla y los aportes minimalistas de su banda itinerante. Las canciones flotan, algunas ya reconocidas en el pasado, pero que moldean la esencia del artista en su plena madurez.
Como muestra de ello, “Hoy se lo tengo que decir” es la canción apertura del lado A y describe una oda sobre la (no) aceptación amorosa.





























